Es indudable que las TIC nos ofrecen una gran variedad de ventajas como el bajo coste, accesibilidad, comodidad y rapidez para acceder a nuevas fuentes de información, es decir, al conocimiento. Pero también es cierto que esta misma cantidad de información nos puede resultar perjudicial a la hora de llevar a cabo el proceso de enseñanza-aprendizaje, puesto que si no sabe seleccionar la información relevante del resto puede dar como respuesta un aprendizaje incorrecto o insignificante.
Por lo comentado anteriormente, resulta crucial que los métodos de enseñanza evolucionen hacia una perspectiva más autodidacta, en la cual el papel del profesor sea meramente de guía y el alumno adopte un papel crítico y autónomo. Estos nuevos roles implican una previa formación del profesorado y una mentalidad abierta y positiva por parte de la sociedad en general, respecto a las integración total de las TIC en la enseñanza.
Este cambio de mentalidad se tendría que propiciar desde todos los sectores, puesto que la educación no puede convencer de algo que el gobierno considera secundario. Así mismo, considero oportuno que no se dejen totalmente de lado las técnicas que se han llevado a cabo hasta ahora, sino que se debería realizar una valoración de los pros y los contras de cada una y seleccionar aquello más favorable de cada perspectiva.
Pues como afirmó Gaynor (1999), las TIC establecen su denominación en función de un conjunto de medios creados por personas para facilitar el esfuerzo humano. Por ello considero ilógico que se desaproveche tal oportunidad en uno de los procesos más importantes de la sociedad, como es la formación del futuro ciudadano. Dicho en otras palabras, LA EDUCACIÓN.
14 de marzo de 2018


